Los sueños cuestan – Parte I

Hoy empiezo un nuevo mini – proyecto, que es parte de una meta proyectada de acá a un año (la empecé en Febrero).

Esta meta (de la cual les voy a contar más adelante, lo prometo), requiere bastante plata, organización y tiempo… Aunque en este post solo les voy a hablar de la parte monetaria de esta meta.

Empecemos hablando de mis ingresos:

Trabajo part time en un fast food, donde me pagan de acuerdo a las horas que trabajo… por lo cual, mis ingresos dependen del tiempo que trabaje. No me pagan mal, pero saben como es ese mundo…

Por mi cuenta, hago vestidos de fiesta, o de novia, o de 15, o bautismos, o de vez en cuando, ropa en general (todo siempre a pedido), y tengo dos proyectos mas para poner en marcha, con la ropa también.

Ahora hablemos de mis gastos, o salidas monetarias, o como les guste llamarlo:

En primer lugar, la facultad. Estudio Alta costura, que ya es una carrera cara de por sí, y además la curso en una institución privada. Importante cantidad de mis ingresos se van ahí, pero lo veo, -o eso intento, aunque duela el bolsillo- como una inversión.

Sumemos los materiales de cada materia, además de las cuotas y la matrícula.

Tarjeta SUBE (acá en Argentina es el medio de pago del transporte público), es recargable y por mes gasto aproximadamente $700 ARS.

Servicio de telefonía móvil: Intento no utilizar los datos móviles, a menos que sea EXTREMADAMENTE necesario y casi siempre utilizo wi-fi. Y tengo un plan prepago, es decir que pago solo lo que consumo.

Otros gastos: La verdad es que hay gastos que son necesarios y otros que no lo son. Tengo algunas cuotas que pagar, de cosas que compré porque necesitaba, y obviamente las tengo que pagar. Pero a veces nos acostumbramos a gastar en pequeñas cosas, con un valor insignificante individualmente, pero que en el balance mensual, suman, y puede que mucho.

Así que este mini – proyecto, como lo llamo yo, tiene que ver con eso.

Con recortar todos esos gastos que sean innecesarios, ya sean cafés, salidas, cenas, tragos, cine, ropa, accesorios, maquillaje, productos de belleza…

Algunas cosas se pueden reemplazar… quizás las salidas se pueden cambiar por peliculas y pizzas en casa, o mates en una plaza; los cafés de Starbucks, por cafés en el patio de casa; y si bien no soy de gastar en maquillaje y productos de belleza, son caprichitos que me concedo de vez en cuando, y que después dejo de lado y sin usar.

En las próximas semanas les voy a ir contando cómo me va con esta nueva “decisión”, y algunas otras cosas, por ejemplo, la meta o el sueño del que les hablé mas arriba.

Espero sus consejos y comentarios más abajo, y pueden suscribirse para recibir una notificación cuando el próximo post esté listo.

Nos leemos pronto!!

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